SOCIEDAD

RESILIENCIA FRENTE A LA PANDEMIA                                                                                                                                             Dania Guacara Marca

¡Hace falta empatía¡ 
La pandemia del COVID-19 desnuda la desigualdad en nuestra sociedad Lamentablemente a nuestros gobernantes, la comodidad de sus salarios, les impide pensar en los que nada tienen. El Gobierno debería plantear alternativas de prevención de acuerdo al  sector geográfico del país, no es igual; caminar una hora (ciudad) que un día entero (área rural) para llegar al mercado o centro de abasto durante  la cuarentena. Por ejemplo, la distancia para llegar a las entidades financieras en el campo, se convierten en exhaustivas caminatas que terminan en un descanso  afuera de las mismas, todo, por alcanzar al bono y no volver otro día a las filas.

Cipriana Mamani, mujer bermejeña, integrante de mujeres organizadas de Bermejo, en una entrevista con el Centro de Capacitación e Investigación de la Mujer Campesina de Tarija (CCIMCAT), explica las insostenibles condiciones que vive su municipio durante la cuarentena “No podemos trabajar en nada, aquí la mayoría en la comunidad se dedica a la zafra y gana del jornal. Ahora, con lo que no entra alimento seco y lo poco que las cisternas traen de agua no abastece” indica.

Al igual que Cipriana, muchas familias de los municipios alejados del país carecen de servicios básicos como; agua potable, energía eléctrica, incluso al acceso a un centro de salud. No obstante, es admirable la capacidad de resistencia y resiliencia de las familias campesinas que hacen lo posible por mantener la cuarentena. 

Comentarios

  1. Dania, mira:

    La pandemia del COVID-19 desnuda la desigualdad en nuestra sociedad. Lamentablemente, la comodidad de sus salarios impide a los gobernantes pensar en los que nada tienen. El Gobierno debería plantear alternativas de prevención de acuerdo con el sector geográfico del país. No es igual caminar una hora (ciudad) que un día entero (área rural) para llegar al mercado o centro de abasto durante la cuarentena.

    “No podemos trabajar en nada, aquí la mayoría en la comunidad se dedica a la zafra y gana del jornal. Ahora, con lo que no entra alimento seco y lo poco que las cisternas traen de agua no abastece”, indica.

    Al igual que Cipriana, muchas familias de los municipios alejados del país carecen de servicios básicos como agua potable, energía eléctrica, incluso acceso a un centro de salud. No obstante, es admirable la capacidad de resistencia y resiliencia de las familias campesinas que hacen lo posible por mantener la cuarentena.

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