SOCIEDAD
Entre la diversidad de lo natural y lo transgénico
Dania Guacara Marca
El Decreto Supremo 4232 puso de cabeza a
más de uno. Las publicaciones en redes sociales con el hashtag "No
a los transgénicos" se hicieron virales rápidamente y con justa
razón. Puesto que el mismo establece procedimientos libres para el
uso de transgénicos en alimentos como: maíz, caña, algodón, trigo y soya.
Asimismo, el accionar de la
ministra Eliane Capobianco en defensa del decreto, dándole cabida a la
manipulación genética en nuestros alimentos y comparándolo con el consumo de la Coca Cola me parece algo absurdo.
La diversidad de maíces
en nuestro país es una tradición, una identidad cultural, y va más
allá de ser un tema de solo economía. Un claro ejemplo es Nancy, quien
junto a su familia se dedica a la producción de maíz entre otros alimentos en
su natal Mizque, Cochabamba, no son grandes productores, pero hacen lo posible
por mantener el legado familiar de sembrar de manera orgánica y con semilla
criolla.
Por otro lado, sabemos que el ingreso legal
o ilegal de alimentos del exterior es un eterno enemigo de la producción
nacional y se refleja en la preferencia del consumidor. En pocas
palabras, con el nuevo estatuto se estaría elevando a los agronegocios y
enterrando a los pequeños productores.
En definitiva, el gobierno debe impulsar la producción
agroecológica y apoyar a las pequeñas producciones. La introducción de semillas transgénicas y el uso de químicos en
la agricultura generaría contaminación ambiental. Y además de convertirse en una
amenaza a la diversidad de semillas criollas, también provocaría una alteración en las plantas haciendo que estas
produzcan nuevas toxinas.
Dania, el primer párrafo es confuso y mezcla sujetos.
ResponderEliminarEl Decreto Supremo 4232 puso de cabeza a más de uno. Las publicaciones en redes sociales con el hashtag "No a los transgénicos" se hicieron virales rápidamente y con justa razón. Puesto que el mismo establece procedimientos libres para el uso de transgénicos en alimentos como: maíz, caña, algodón, trigo y soya. Asimismo, el accionar de la ministra Eliane Capobianco en defensa del decreto, dándole cabida a la manipulación genética en nuestros alimentos y comparándolo con el consumo de la Coca Cola me parece algo absurdo.
Se escribe: Las publicaciones en redes sociales con el hashtag "No a los transgénicos" se hicieron virales rápidamente y con justa razón. El Decreto Supremo 4232 establece procedimientos libres para el uso de semillas transgénicas en el maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya. Una parte de la población rechaza ese decreto, pero la ministra Eliane Capobianco lo defiende. Es más, alienta la manipulación genética de los alimentos y dice que todos consumen Coca Cola, una bebida transgénica. Me parece absurdo.
Segundo párrafo: La diversidad de maíces en nuestro país es una tradición, una identidad cultural. Va más allá de ser un tema sólo económico. Es un tema social. Nancy y su familia producen maíz y otros alimentos en su natal Mizque, Cochabamba. No son grandes productores, pero hacen lo posible por mantener el legado familiar de sembrar semilla orgánica y criolla.
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